La ciencia continúa confirmando el beneficio del cannabis frente al cáncer

En un estudio reciente, Thomas M. Clark, Ph.D., director de un análisis reciente, descubrió que «los efectos anticancerígenos del cannabis superan los efectos cancerígenos incluso en las vías respiratorias y la vejiga, donde la exposición al cancerígeno es alta».

Clark encabezó un  análisis de agosto  directamente sobre el tema del cannabis y el cáncer, respaldado por su licencia sabática de la Universidad de Indiana en South Bend. Al principio, Clark tenía tres hipótesis: el cannabis aumenta el riesgo de cáncer, los beneficios y los riesgos de consumir cannabis se cancelan o el cannabis reduce el riesgo de cáncer. 

En el primer análisis del conjunto de datos, hubo una ligera asociación con el cannabis y una reducción del riesgo de cáncer. Sin embargo, al eliminar los datos que no controlaban el consumo de tabaco, definidos como datos con alto riesgo de sesgo de selección y datos con riesgo de sesgo de desempeño, la asociación se volvió de mediana a grande.

Asimismo, los datos revelaron una asociación de mediana a grande con un riesgo reducido de cáncer si se eliminaban los datos relacionados con el cáncer testicular. Sin embargo, según el análisis, «la hipótesis de que el consumo de cannabis aumenta el riesgo de cáncer no está respaldada por los datos disponibles». 

Entender la complejidad del riesgo de cáncer

En palabras de Clark, «la disminución del riesgo de cáncer en los consumidores de cannabis no debería sorprender, ya que el cannabis y los cannabinoides disminuyen la obesidad, inhiben la inflamación crónica, reducen los niveles de insulina en ayunas y la sensibilidad a la insulina, y tienen acciones antitumorales directas».

Los efectos que tiene el cannabis en la lucha contra la obesidad son graves y de gran alcance. La investigación en un  modelo de ratón  encontró que el tratamiento con THC no solo previene la obesidad, sino que también preserva la flora microbiana intestinal, evitando que refleje un fenotipo obeso.

Además, el cannabis reduce la resistencia a la insulina y puede actuar como antiinflamatorio. La investigación  ha demostrado los efectos antitumorales del cannabis en un entorno de laboratorio. 

Según las matemáticas de Clark, el cannabis puede reducir el riesgo de cáncer en un 10%. Si eso es cierto, entonces entre los 55 millones de consumidores de cannabis estadounidenses, la sustancia puede prevenir hasta 23,800 a 35,700 diagnósticos de cáncer y 8,498 a 12,747 muertes por cáncer cada año.

Si bien no es un tratamiento suficiente en sí mismo, la investigación continúa encontrando que el cannabis es una excelente herramienta en la guerra contra el cáncer.

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